En el calendario existe un día especial para celebrar a las madres. Un día en el que abundan los regalos, los mensajes y los homenajes. Sin embargo, hay madres cuya historia no se limita a una sola fecha.
Son madres que luchan todos los días.
En nuestra organización, somos testigos de una realidad que muchas veces pasa desapercibida: la de mujeres que no solo cumplen el rol de madre, sino también de cuidadoras, enfermeras, soporte emocional y, sobre todo, de fuerza inquebrantable para sus hijos que enfrentan el cáncer.
Ellas no tienen pausas.
No hay descanso cuando un hijo está luchando por su vida.
Y aun así, siguen adelante.
Ser madre en estas circunstancias no es solo un rol, es una muestra constante de amor en su forma más pura. Es elegir quedarse, resistir, apoyar y creer, incluso en los momentos más difíciles.
Por eso, hoy no queremos limitarnos a decir “Feliz Día de la Madre”.
Queremos reconocerlas.
Agradecerles.
Y visibilizar su lucha.
Desde nuestra organización, reafirmamos nuestro compromiso de acompañarlas, de brindarles apoyo y de seguir trabajando para que no estén solas en este camino.
Hoy, más que nunca, las honramos.
